Traveler fue hasta la puerta y acercó la boca a la cerradura. Maga de cretinos, por qué no se dejaban de joder con esos gritos de película de miedo. Tanto él como Oliveira estaban perfectamente y ya abrirían cuando fuera el momento.
Harían mejor en preparar café para todo el mundo, en esa clínica no se podía vivir.
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