
Mi primer libro si llamaría así.
No hay una vez que viajemos en 42 sin una anécdota.
Con Solchi, Cami i Michu, nos pasa de todo.
Capítulo Uno: De como nos cambiamos mal de colectivo.
Primero estamos 800 horas mandando mensajes para poder subir al mismo 42, porque Michu i Solchi se suben unas paradas antes. Logramos subir bien (Cuando no nos sale mal) , pero entonces ahí empiezan las anécdotas:
Vienen dos 42. Con Cami no sabemos que hacer, así que nos subimos al de adelante. Éste va por la Pampa... ¿Estarán? ¡No! Estaban en el de atrás. Conversación celular en altavoz por Cami i Solchi. Ambos 42 escuchan TODO. Discutimos, hasta que decidimos que Solchi i Michu se suban al nuestro en un semaforo en rojo. Pero algo sale mal. Ellas bajan, y nuestro colectivo arranca, dejándolas en... en... esperen... en... ¡¿Dónde estamos?! Con Cami decidimos bajar, pero no pensamos tampoco donde estabamos. Bajamos en... en... Muñecas (?, y caminamos (Corremos) tres cuadras atrás, para encontrarnos con las extraviadas. Finalmente estamos las cuatro, i seguimos yendo hacia atrás, para ir a una parada del 42. ¿Llegaríamos tarde?
Nos paramos ahí, en la parada, que estaba en la puerta de una verdulería no muy amigable, con hombres no muy limpios, mirandonos. Terminamos subiendo a uno de la Pampa y bueno... llegamos tarde como siempre.
Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario